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Publicado por paco el

Cuatro complementos de comunión que realzan cualquier vestido

Un vestido de comunión bonito puede quedar absolutamente perfecto solo con añadirle un complemento que cambiará totalmente su personalidad y le dará ese toque que le faltaba para hacerlo único. Te contamos cuáles son los complementos de comunión niñas que realzan más los vestidos y en los cuales puede valer la pena invertir.

1-Coronas o cinturones de flores. Ojo, nunca ambas cosas porque el resultado se vería recargado y la niña acabaría pareciendo un florero. Pero una sencilla corona en forma de guirnalda de flores con un aspecto alegre y colorido, pero sin ser ostentoso, puede cambiar totalmente la imagen de la niña. Y lo mismo si esa guirnalda se utiliza como cinturón para realzar un vestido excesivamente sencillo, que pasará, como por arte de magia, a verse original y muy llamativo.

2-Una limosnera. A veces, no queremos invertir demasiado en un vestido para la comunión porque es algo que solo se va a utilizar una vez. O contamos con un vestido que tiene años pero que cuenta con un valor sentimental muy importante para nosotros. Puedes hacer que el vestido pase de verse anticuado a verse vintage solo con un par de toques: un velo y una limosnera. Estos dos accesorios que eran típicos de los años setenta para atrás, pueden darle al vestido de tu hija una personalidad diferente y hacer que la niña se vea muy diferente al resto, pero elegante y muy bonita. Sujeta el velo con una bonita diadema con un adorno floral y tu hija se verá como salida de una película de época.

3-Una chaqueta de encaje. Las comuniones suelen celebrarse en mayo, pero no en todas partes hace mucho calor en mayo. Si tu hija se ha empeñado en un vestido muy veraniego, puedes darle un toque especial y a la vez hacerlo más adecuado, con una bonita chaqueta de encaje blanco. Y si el vestido es muy sencillo, convierte la chaqueta en una levita que lo cubra casi por completo, lo que le hará ganar en elegancia y sofisticación, sin perder la esencia de un vestido infantil y de comunión.

  1. Una gran lazada. El blanco es el color por excelencia de los vestidos de comunión. Pero no olvidemos que se trata de una fiesta religiosa, pero a la vez infantil. Una gran lazada ancha en un color pastel, como el malva, puede hacer que el vestido sea mucho más bonito y llamativo.