Posted by paco on

Externalización de servicios, la clave para avanzar en tu empresa

Cuando una empresa es pequeña la filosofía suele ser la de hacer todo lo posible por uno mismo. Pero cuando se empieza a crecer y hace falta contratar a más empleados las cifras quizás no acaben de cuadrar. Se crece hasta un tope, pero las necesidades aumentan mucho más y se corre el riesgo de terminar trabajando más para ganar menos dinero, algo que va en contra de cualquier lógica.

La externalización de servicios es clave para conseguir ahorrar dinero y tener, a la vez, cubiertos los servicios básicos necesarios para poder garantizar que la empresa avance. Un ejemplo es la contratación de servicios de call center en barcelona. Estas empresas se pueden encargar, por ejemplo, de llamar a todos los clientes para presentarles una nueva oferta personalizada. Esto sería algo que, en manos de personal propio, consumiría una gran cantidad de horas de trabajo que no serían empleadas en otra cosa y contratar a alguien para realizar llamadas a modo individual no resulta rentable.

El servicio de call center puede encargarse también de realizar otro tipo de llamadas que puedan ser importantes para la empresa e incluso de contestarlas cuando sea necesario tras haberles proporcionado manuales o formación para poder hacerlo de manera eficiente.

Otro ejemplo de externalización de servicios es el que se refiere a los trabajos informáticos. Muchas empresas han hecho sus números y saben que resulta mucho más económico contratar un servicio externo que acuda cuando sea necesario, de manera rápida y eficiente y repare cualquier problema que pueda aparecer en los ordenadores.

Esto es así porque, a no ser que haya un gran volumen de trabajo, lo habitual es que estos problemas solo aparezcan muy de vez en cuando y no justifique que haya una persona ocho horas al día ocupándose de este tipo de cuestiones. Contratar a alguien a media jornada tampoco es solución, porque el resto de la misma no habría nadie para cubrir el trabajo.

La externalización es una forma de abaratar costes y de conseguir un servicio mucho más completo en algunos puntos. Por eso, la empresa siempre debe de estudiar con detenimiento sus opciones. Lo que no se recomienda jamás es externalizar que tengan que ver directamente con el trabajo que realiza la empresa, sino todos esos servicios indirectos necesarios para funcionar,  pero que no suponen la actividad  principal del negocio.