Cómo moverse por Cádiz sin agobios
Cádiz es una de las ciudades más turísticas de Andalucía. Casi dos millones de personas visitan al año la ‘Tacita de Plata’, una afluencia que agrava los problemas de movilidad durante la temporada alta. Para descubrir la Catedral, la Torre Tavira o el castillo de Santa Catalina, la recomendación estándar es planificar los desplazamientos, ya sea en vehículo privado o en transporte público. Para los turistas con coche o motocicleta propia, reservar parking en Cadiz con semanas de antelación es una decisión acertada.
Los principales barrios del casco antiguo, playas como La Caleta o el paseo marítimo son zonas con parkings saturados durante la mayor parte del año. Del mismo modo que hoy deben reservarse hoteles y restaurantes para evitar sorpresas de última hora, el aparcamiento en Cádiz no debe dejarse al azar. La suerte es una pésima estrategia, y por ello se aconseja el uso de apps para reservar y abonar el parking con suficiente antelación.
Además, el acceso a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) puede estar restringido y, en cualquier caso, el estacionamiento está limitado a la población residente.
Apostar por el transporte público es una opción inteligente. La capital gaditana ha realizado una enorme inversión en movilidad urbana durante los últimos años, y por ello su red de líneas de autobuses y de tren comunican sus principales puntos de interés, sin olvidar enclaves metropolitanos como Olvera, Conil de la Frontera o Setenil de las Bodegas.
Específicamente, los buses turísticos de City Sightseeing recorren en catorce paradas los destinos más populares de Cádiz. Su tique, válido durante dos días, puede obtenerse por un precio módico en comparación con el transporte ordinario.
Los entusiastas del cicloturismo también son bienvenidos en esta urbe andaluza, poseedora de veinte km de carril bici. La infraestructura y los servicios dedicados al público ciclistas están a la altura del resto de Europa, si bien todavía quedan lejos del nivel de Ámsterdam o Copenhague.
